domingo, 30 de agosto de 2015

SOBRE LA AMISTAD. ARISTÓTELES




"Sin amigos nadie querría vivir, aún cuando poseyera todos los demás bienes".

"Dos marchando juntos, así en efecto, están más capacitados para pensar y actuar".

"Y cuando los hombres son amigos, ninguna necesidad hay de justicia, mientras que aún siendo justos necesitan además de la amistad, y parece que son los justos los que son más capaces de amistad".

"Pero la amistad perfecta es la de los hombres buenos e iguales en virtud; porque éstos quieren el bien el uno del otro en cuanto son buenos, y son buenos en sí mismos; y los que quieren el bien de sus amigos por causa de éstos, son los mejores amigos, puesto que es por su propia índole por lo que tienen esos sentimientos y no por accidente; de modo que su amistad permanece mientras son buenos, y la virtud es una cosa permanente. Cada uno de ellos es bueno absolutamente hablando y bueno para su amigo, pues los buenos no sólo son buenos en sentido absoluto, sino también útiles el uno para el otro; y asimismo agradables, pues los buenos son a la vez agradables absolutamente y agradables los unos para los otros; porque para todo hombre son agradables las actividades propias y las semejantes a ellas, y los buenos tienen las mismas actividades o parecidas. Es razonable que una amistad así sea permanente: reúne, en efecto, en sí todas las condiciones que deben tener los amigos: toda amistad es por causa de algún bien o placer, ya absoluto ya para el que ama; y se apoya en alguna semejanza; pues bien, en ésta se dan todas las condiciones de dichas por la índole misma de los amigos, pues, además de la semejanza en las otras cosas, lo que es absolutamente bueno es también absolutamente agradable, y eso es lo amable en el más alto grado; por tanto, el afecto y la amistad alcanzan en ellos el más alto grado y excelencia.

Es natural, sin embargo, que tales amistades sean raras, porque los hombres así son pocos. Además, requieren tiempo y trato, porque, como dice el refrán, no es posible conocerse unos a otros antes de haber consumido juntos la sal proverbial, ni tampoco aceptarse mutuamente como amigos ni serlo hasta que cada uno se ha mostrado al otro como digno de afecto y confianza. Los que se apresuran entre sí pruebas de amistad quieren, sin duda ser amigos, pero no lo son, a no ser que además sean dignos de afecto y tengan conciencia de ello; porque el deseo de amistad surge rápidamente, pero la amistad no".

"Solamente la amistad entre hombres buenos está fuera del alcance de la calumnia, porque no es fácil creer lo que nadie diga sobre un amigo a quien uno mismo ha puesto a prueba durante mucho tiempo".

"Ahora bien, el cariño tiene la apariencia de un sentimiento, y la amistad la de una disposición de carácter, pues el cariño no se da menos respecto de cosas inanimadas, pero la amistad recíproca implica elección, y la elección deriva de una disposición; y los amigos desean cada uno el bien del otro por el otro mismo, no en virtud de una afección, sino de una disposición de carácter. Y al amar al amigo aman su propio bien, pues el bueno, al hacerse amigo de alguien, se convierte en un bien para aquel de quien es amigo. Cada uno ama, por tanto, su propio bien, y a la vez paga con la misma moneda en querer y placer".

"En las amistades fundadas en virtud, aún cuando no hay reclamaciones, es una especie de medida del beneficio la intención, porque lo principal de la virtud y del carácter está en la intención".

"todos los sentimientos amistosos proceden de uno mismo y alcanzan después a los demás".

"De modo que el hombre bueno debe ser amante de sí mismo (porque de esta manera se beneficiará a sí mismo obrando noblemente y a la vez será útil a los demás), pero el malo no debe serlo, porque con ello se perjudicará a sí mismo tanto como al prójimo siguiendo sus malas pasiones. Tratándose del malo, hay desacuerdo entre lo que debe hacer y lo que hace, mientras que el bueno, lo que debe hacer, eso hace; porque la inteligencia elige siempre lo mejor para uno mismo y el bueno elige la inteligencia".

"La amistad es, en efecto, una comunidad, y la disposición que uno tiene para consigo mismo, la tienen también para el amigo. Tratándose de uno mismo, la sensación de la propia existencia es amable, y por tanto, también cuando se trata de la del amigo. Ahora bien, esta sensación se actualiza en la convivencia, de modo que es natural que los amigos aspiren a ella...la que existe entre hombres buenos es buena, y aumenta con el trato, y parece incluso que se hacen mejores, ejercitándose y corrigiéndose mutuamente; toman en efecto, los unos de los otros, modelo de aquello que les agrada, por lo que se dice de nobles acciones".



Sobre la amistad (Ética a Nicómano); Aristóteles

martes, 13 de enero de 2015

EL VERDADERO POETA. WINÉTT DE ROCKHA






"El verdadero poeta no se interesa de epatar burgueses ni de impresionar snobs causados por civilizaciones en derrumbe...No es posible imaginar a un señor de melena, con piojos, sin afeitarse, escribir loas a la amada inmóvil o la luna, cuando las muchedumbres aterradas de Europa y Asia van por los caminos como perros desterrados, hambrientos, esqueléticos, enfermos de dolor e impotencia...El "Ulises" de Joyce me parece una de las obras cumbres de un siglo. No me aburre por exceso de técnica. Pienso que Joyce fue un artista-psicólogo producto necesario, de superficie, de aquella Inglaterra hipócrita y falaz que hubo de desterrar siempre a sus genios: Byron, Wilde, Joyce...La rosa, el amor, la noche, los lirios, existirán siempre que el poeta sepa ubicarlos dentro de un estilo nuevo y se les dé la distancia y la perspectiva necesaria que necesitan todas las cosas para existir en el mundo del Arte verdadero".

" Los poetas no necesitan vinculaciones ex profeso con el medio porque si son poetas están vinculados de hecho con su época y con la humanidad que los rodea. Sin ello serían inexistentes. El arte no puede ni debe descender a las masas, esto sería despreciarlas. Son las masas las que deben ascender hacia el arte".


Winétt de Rockha

jueves, 8 de enero de 2015

PARA QUE NO ME OLVIDES. MARCELA SERRANO





"¿Qué es lo que te atrae de ese mundo? Que es real, le contesté, que está vivo, y agregué con cierta tristeza que no pude disimular: y supongo que lo vivo duele".

"- Aunque parezca un contrasentido, se necesita más valentía para ser contestataria en democracia que en dictadura.

- Es que ahora ha pasado a ser mala educación salirse de la regla- le contesta Sofía".

"Leí, leí y leí. Avanzar en el conocimiento es un drama...porque cada paso que das te amplía la conciencia sobre lo que aún no conoces. Y entonces estás cada vez más lejos de satisfacer tus propias curiosidades".

"- Sólo un egocéntrico como Juan Luis puede ignorar lo ausente que estás- había opinado Sofía-, a no ser que el ausente sea él y por eso anda inventando lunas de miel".

"Entonces, en el amor, la sola unión de la carne era un lenguaje. El silencio era un lenguaje gracias a la fuerza de la carne".

"En los tiempos de mi abuela-me lo explicaba ella- nada se echaba a la basura. Tampoco la experiencia. Un beso era casi único en la vida y se atesoraba. El dolor se guardaba con rigor para no olvidarlo. Así aprendieron de él. En los tiempo míos, medias, dolores y besos, todo se consume, todo se rompe, todo se desecha".

"algo se transformaría en ti por su solo contacto. Después de todo, Blanca, ¿no es ése el sentido del amor: la transformación?".

"Lo bello de nuestra amistad es cuánto hemos transformado una en la otra, por la fuerza del cariño. Ninguna de las tres somos las mismas, por el solo hecho de habernos querido".


Marcela Serrano

EL CREADOR. ELIZABETH SUBERCASEAUX


"Las noticias que se tienen acerca de cómo son los artistas para vivir con ellos, son más bien malas, qué quieren que les diga.

Muchas mujeres coinciden en que no hay nada más difícil que vivir con un escritor, un pintor, un escultor y para qué decir nada con un músico.

Este es el tipo de hombre que ha nacido para compartir su vida con alguien, como todos los demás, pero que a medio camino determina encerrarse con su arte, no compartir la vida con nadie y autoproclamarse creador, que es lo más parecido a Dios que alguien puede autoproclamarse.

Cuando el marido se autoproclama creador, lo que hay que hacer es irse a otra parte, porque eso quiere decir que está pidiendo la casa para él. Él merece que lo dejen tranquilo mientras pinta, esculpe o escribe y la mujer quedará convertida en la secretaria encargada de allanarle el camino, pagar las cuentas, sacarle a los chiquillos de encima, decir que no se encuentra en la casa cuando lo llaman por teléfono, todas esas cosas que hacen las mujeres de los artistas, para que ellos puedan crear en paz.

En casa donde el hombre es artista no cabe más que él, la mujer, los niños, el perro y la empleada tienen que estar al servicio de su inspiración.

Si es escritor se encierra en su escritorio y trabaja como si estuviera en medio del océano, no como la escritora, que debe teclear con los chiquillos colgando, con la empleada preguntando qué hago para la comida y con el marido llamándola por teléfono, para recordarle que tienen que ir a cenar donde los Castro.

Si es pintor, sus cuadros van a estar colgados por todo el living; esto no importa nada cuando a la mujer y a los hijos les gusta su pintura sedante, bella, misteriosa; pero si para espantar sus propios fantasmas, el hombre pinta figuras pavorosas, unos rostros pesadillescos con cuajarones de sangre en los ojos y la guagua no puede dormir de susto, igual van a estar los cuadros colgando en el living, en el pasillo o arrimados en el altillo de la escalera.

Si es músico, olvídese de poder dormir una siesta nunca más en toda la vida o tener tranquilidad para leer un buen libro después de almuerzo, sobre todo olvídese de ver a su marido seguido. Los músicos son hombres que pasan la mitad de la vida encerrados con sus notas y si no tienen oficina, y casi nunca la tienen, se encierran en la casa.

Es curioso, pero la casa es un lugar extraordinariamente flexible para los hombres; si su trabajo está fuera de ella, la casa es el lugar donde van a llegar a descansar y la gorda tendrá que entenderlo así y tenérsela convertida en un lugar de descanso. Si su trabajo está dentro de la casa, ésta se convierte en su oficina y ahora la gorda tendrá que entenderlo de otra manera y no deberá andar por la casa como si ésta fuese un balneario sino en puntillas, porque él está trabajando.

Otra cosa: el artista siempre anda nervioso, es sensible, se neurotiza con facilidad, le cuesta vivir con su oscuro gemelo, es autorreferente, está enamorado de él mismo, el alma se le retuerce, duerme mal, le duele casi todo lo que no debiera doler, toma trago porque se desespera y si es escritor y le viene la seca hay que salir arrancando, pero si es escritor y no le viene nunca la seca, también hay que salir arrancando porque el hombre no la dejará en paz y pasará los días y las noches leyéndole en voz alta el manuscrito.

Por lo general los artistas son más complejos que los otros hombres, pero si además de complejos son machistas, la cuesta se pone muy empinada y la carreta de la vida pesa el doble".


Elizabeth Subercaseaux

"El cuerpo tiene tendencia al movimiento -a moverse y viajar, dejando atrás el dolor y los problemas-. Puedes verlo a tu alrededor, en ...